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En la biblioteca  (la actualidad)

-¡NO!,  no funcionara- grito el joven alquimista,

-quizá, si logro revertir los efectos- habló con algo más de esperanza en su voz mientras una lagrima rodaba por su mejilla,

-¡es imposible!, he fallado, he fallado- musito entre sollozos mientras a su alrededor se formaba una densa nube morada, lo había intentado todo, pero nunca logró recuperar lo que perdió, una y otra vez su vida se giraba y se reía en su cara, primero su familia, después Cora, después Belle, una y otra vez, acercándolo poco a poco a la locura, cada segundo, cada minuto, cada hora de su vida, generando una costra gruesa que le servía de pantalla, para no expresar sus sentimientos, para que nadie se acercase a él, hasta que conoció a Belle, en ese punto, su vida, su corazón sufrió un vuelco, y se permitió llorar una vez más.

Hace 5 años, en la mansión Wight

-Muy bien chicos, ¿Cómo les ha ido?, ¿ya lograron controlar sus sombras?- dijo con calidez el señor Charles Wight,

-aun no señor, creo que mis primos y yo aun no logramos ir más allá de hacer pequeñas nieblas moradas sin usar nada de alquimismo- respondió cortésmente el joven Baelfire Wight,

-no se supone que sea fácil, de ahí la necesidad de practicar, además ya sabes que prefiero que me digas papa, no “señor”, ni “Charles”, ni mucho menos “Mr. Wight”- respondió con firmeza pero con cariño Charles, –además, si no practican, nunca podrán hacer esto-, el hombre subió el brazo con firmeza mientras una neblina morada se formó desde el suelo, alrededor de él, una vez la niebla se disipo, el había desaparecido, y en su lugar se encontraba una nota que decía: “no olviden ir a comer a las 7:00 pm”

Hace 3 años, en los bosques de Neovia

Lagrimas brotaban por los ojos del joven mientras este corría por los matorrales y huía de los sujetos que lo buscaron dos años atrás,

-¡nunca me atraparan!- gritó mientras invocaba del suelo unas criaturas, mitad sombra, mitad demonio, quizá no muy fuerte, pero su apariencia fue lo suficientemente aterradora como para hacer que los que lo perseguían se detuviesen en seco y dieran el suficiente tiempo para que el “último de los Wight”, como lo habían llamado, se perdiera entre la oscuridad del denso bosque.

-¡aah!- grito la joven al verse arrollada por un extraño sujeto que salió de los matorrales, y no era para menos, el susto fue terrible, ambos duraron unos segundos sin cruzarse palabra alguna mientras intentaban que el aire les llegara de nuevo a los pulmones.

-¿Cómo te llamas?- rompió el hielo el joven alquimista, a lo que la hermosa mujer contesto:

-Cora, mi nombre es Cora-

Hace un año, en el castillo del rey Xavier, al este de Neovia

-¿Qué haces sentado en mi trono?-, grito con furia el rey Xavier,

-¿acaso no me enviaste una carta?, “¿nos puedes ayudar?, nos están acabando”- dijo con un tono de burla el joven alquimista, - y la respuesta es “SI”, los ayudare, pero claro, todo eso vendrá con un precio y mi precio es ella-, dijo el joven apuntando con el índice a la joven princesa; la princesa se adelantó y se paró al lado del rey, a lo que el joven continuo:

-mi trato es el siguiente, tu hija, se convertirá en mi sirvienta, a cambio yo me ocupare de tus problemas, y me encargaré de los demonios que atacan tu reino, ¿Qué me dices?, ¿aceptas?- el rey miro brevemente a su hija y al joven con algo de duda, pero antes que lograra decir algo, la joven princesa se adelanto y respondió con un tajante “acepto”, a lo cual el joven alquimista solo agrego:

-¿Cómo dices que te llamas?-

-Belle-, contestó la mujer

En la biblioteca  (la actualidad)

El joven  aun entre sollozos se llevó la mano a su pecho tratando de obtener algún latido, cada segundo que no lo sentía se veía vacio, muerto, un poco más cerca de la locura.

-¡aah!-, un terrible dolor en el pecho empezó a adueñarse de él, su respiración se empezó a agitar de un modo preocupante, alguien estaba desordenando los libros de la biblioteca, ¿pero quién podría ser?, trató de despejar un momento la mente para saber de quién era la presencia, cerrando los ojos, respirando de forma pausada, entonces abrió los ojos y con un tono amargo en su boca grito “¡SCRAAA!”, mientras una niebla morada y densa se empezó a formar alrededor de él.

Hace 5 años, en la mansión Wight

-muy bien chicos, ¿lograron algún avance con el control de sombras?-  pregunto con interés Charles

-pues mi primo Gerhard logró hacer una nube de niebla de gran tamaño y yo logre controlar la sombra de algunos objetos por unos segundos- contestó rápidamente Baelfire, en ese momento irrumpieron la casa unos sujetos que usaban unos extraños medallones de luz, a lo que Charles salto rápidamente a escena y con un breve movimiento sello con sombras las salidas mientras escapaban por una entrada secreta, eran en total unos 46 habitantes en la mansión que corrieron rápidamente a las catacumbas que estaban bajo Neovia, algunos diestros en el manejo de las sombras, algunos casi sin habilidades, otros que usaban la alquimia como armas y otros que por la vejez no podían ya luchar.

Hace 3 años, en los bosques de Neovia

-¿Cora?, que nombre tan extraño- infirió el joven aun en el suelo,

-¿Qué haces en este bosque?- pregunto el joven levantándose y sacudiéndose la tierra de los brazos,

-mi familia está siendo cazada por unos sujetos, me capturaron, y a todos los que creían en Starvation, sin embargo, logre escapar, y estaba huyendo de ellos, hasta que choque contigo- dijo con un tono de enfado Cora, -además, mi control de poderes está muy bajo como para defenderme, así que solo me quedaba la opción de huir, por la eternidad-, en ese momento el joven descubrió que no era el único que estaba sufriendo, y que quizá uniendo fuerzas con esta joven podría revertir el hechizo que había lanzado años atrás, o al menos eso era lo que pensaba hasta que sintió un dolor punzante en el pecho.

Hace un año, en el castillo del de Baelfire, al este de Neovia.

-muy bien Belle, este será tu nuevo hogar- dijo el joven mago mientras atravesaba el desván y se dirigía a el comedor, -aquí me servirás la comida cada día-, a lo que Belle asentía con la cabeza y un leve “si”, -aquí me traerás la lana y la ropa que te pida-, a lo que nuevamente Belle asintió,

-aquí me traerás las pociones que te indique cuando te lo indique- dijo apuntando hacia el gabinete de pociones del fondo, a lo que belle asintió nuevamente con un “ok”

-y aquí me traerás las pieles de los niños que cazé-, al oír esto  la joven princesa dejo caer la caja donde traía la ropa, a lo que el joven respondió: -solo era un chiste-.

Pasaron los días y las noches y los jóvenes empezaron a estrechar su relación lentamente, dentro de cerca de dos meses, se habían enamorado el uno del otro, sin embargo, las estigmas del pasado aun perseguían al joven, el cual era reacio a enamorarse.

En la biblioteca  (la actualidad)

El joven aparece enojado en una nube de humo morada, y grita:

-¡SCRAAA!, creí que tenías prohibido entrar a la biblioteca- ,

-yo soy tu jefe, tu obedeces, así son las cosas desde el día que te uniste a la agencia- contesto fríamente Scranius,

-primero, tú no eres mi jefe, segundo, tu sabes muy bien porque me reclutaste y sabes lo útil que te resulto y tercero el libro que buscas no está en esta sección- dijo enfáticamente el alquimista mientras hacía aparecer un libro en su mano entre una nube densa y morada.

-sobre el día que te uniste a la agencia- dijo con algo de calma el oscuro pero con igual frialdad,

-he tratado de olvidar por completo ese día- dijo justo antes de desaparecer entre una espesa nube de humo.

Hace 5 años, en la mansión Wight

-hijo, ve a las catacumbas, piensa en tu objetivo, una salida, una vez allí guíalos a todos, yo te alcanzare con los demás- dijo apurado Charles;  quizá debo haber hecho caso a las recomendaciones, y una vez que todos estuvieron en las catacumbas este los guió a un callejón sin salida, posteriormente lanzo un frasco de cristal al suelo y los familiares se empezaron a congelar lentamente.

-lo lamento, tuve que hacerlo, aquí ellos nunca los encontrara, si los cree muertos, dejaran de molestarlos y podrán tener una nueva vida- dijo el joven con lagrimas en los ojos, su padre al verse en esta situación no se molesto, sino, por el contrario, se alegro, y esbozo una sonrisa justo un momento antes de congelarse por completo.

Hace 3 años, en los bosques de Neovia

El joven al notar que Cora le estaba sacando el corazón se apresuro a hacer lo mismo, solo que él era más diestro en eso y lo hizo más rápidamente, una vez se lo saco lo estrujo con fuerza mientras veía como la vida se le iba a la mujer enfrente suyo, al terminar, como acto desesperado, y para evitar enamorarse en un futuro introdujo su propio corazón en el pecho de Cora y esta volvió a la vida, solo que débil, demasiado débil para detener a la figura que parecía desaparecer en el bosque, pero como último mensaje, Cora grito con todas sus fuerzas: “te lo digo, la luz prevalecerá frente a ustedes, ¡la luz prevalecerá!, te lo prometo por luminia”

Hace nueve meses, en el castillo del de Baelfire, al este de Neovia.

Belle estaba en el jardín oeste del castillo cuando repentinamente una haz de luz la ilumino y le quito la vida, en ese momento Baelfire salto de la silla en la que estaba sentado y corrió hacia la mujer,

-¡¡BELLE, BELLE!!-, gritaba desconsolado el joven alquimista mientras veía como se iba de el rostro de la joven princesa cualquier pequeño vestigio de vida, en ese momento, lagrimas amargas recorrieron su rostro mientras trataba de averiguar lo que había pasado,

-¡TU, MALDITA CORA!- grito el joven al ver a la mujer parada a unos metros de la escena, -¿Por qué lo hiciste?-

-Venganza querido, no puedo creer que te hallas enamorado, el amor es una debilidad- respondió con un tono de alegría la joven, en ese momento, el alrededor de Baelfire se había tornado de una espesa niebla purpura, del suelo empezaron a liberarse algunas sombras y terminaron por asfixiar a la joven hechicera, pero antes de darse por vencida la mujer embotello el alma de Baelfire en una botella.

Justo en ese momento una enorme luz invadió el lugar y esta empezó a luchar con la oscuridad desatada por el corazón roto del joven,

-¿Quién eres tú?, ¿eres su socio?- gritó enfurecido el alquimista, a lo que una voz respondió:

-no, los Soleil y los Luminia son enemigos acérrimos, esa mujer que asesinaste era una rival antigua a nuestra organización, los Dragmer tenemos muchos enemigos, pero velamos por el bien de Neovia, así que ¿Qué dices?, alguien con tus habilidades nos sería útil.



Esa tarde se realizaron dos entierros en el cementerio municipal, uno decía “para la que se llevo mi corazón” y el otro decía “para la que se llevo mi alma”, pues a la persona que estaba allí enterrada (BELLE), se le enterró sosteniendo contra su pecho el pequeño frasco en el que estaba contenido el alma de Baelfire.